Nazareth y Palestina hace 100.000 años

A principios de diciembre de 1998 me desplacé a Israel para visitar a Yoel Rak, un colega de la Universidad de Tel Aviv. Viajaba yo con Carlos Lorenzo, otro paleoantropólogo del equipo de Atapuerca, y nuestro objetivo era comparar las pelvis de la Sima de los Huesos con las que se encuentran depositadas en el Departamento de Anatomía en el que trabaja Yoel Rak. Hay muy pocas pelvis fósiles, y casi todas muy incompletas. Una de ellas es la famosa Lucy, una hembra de Australopithecus afarensis que vivió hace tres millones y medio de años; se conserva otra de australopiteco, con unos dos millones y medio de años, procedente del yacimiento sudafricano de Sterkfontein (asignada a la especie Australopithecus africanus). Después sólo hay unos pocos restos fragmentarios hasta las pelvis de la Sima de los Huesos, de hace unos 300.000 años: una en particular está increíblemente completa. Luego, de nuevo casi nada antes de las pelvis de una serie de yacimientos israelíes. La mejor conservada de todas es la de un esqueleto neandertal de hace unos 60.000 años encontrado en Kebara, una cueva del Monte Carmelo. De ésta se había dicho que tenía tan reducidos los espacios inferiores de la cavidad pélvica, o canal del parto, que las mujeres de su especie, las neandertales, tendrían grandes dificultades para dar a luz. Ha habido incluso quien ha llegado a afirmar que ése fue un aspecto determinante de su desaparición. Nosotros hemos encontrado al examinarla que el sacro (el elemento posterior de la pelvis) está deformado y aplanado, y que probablemente la salida del canal del parto no era tan estrecha como se había creído, por lo que pensamos que el parto de los neandertales no sería en esencia diferente del de nuestra especie. Después de estudiar en el laboratorio la pelvis de Kebara y otros restos fósiles de Israel, Yoel Rak nos llevó a conocer los yacimientos de donde proceden. Uno de ellos se denomina Jebel Qafzeh y se encuentra en las proximidades de la población árabe de Nazaret, en Galilea. Jebel Qafzeh significa "la montaña del salto" porque, según nos contaron, la tradición dice que Jesús fue perseguido hasta esta cumbre, desde donde dio un salto prodigioso para ponerse a salvo. La cueva de Jebel Qafzeh ha proporcionado numerosos esqueletos humanos procedentes de enterramientos. Los instrumentos de piedra a los que aparecen asociados los fósiles son de un tipo llamado musteriense, como los que fabricaban los neandertales de Kebara. Sin embargo, los huesos de Jebel Qafzeh no tienen características neandertales, sino humanas modernas. Por ejemplo, las pelvis neandertales, como la de Kebara, tienen la rama superior del hueso púbico larga y fina, mientras que las de Jebel Qafzeh la tienen más gruesa y corta, como en las pelvis actuales.

El individuo 9 de Qafzeh
(Foto: Juan Luis Arsuaga)

Además los cráneos de Jebel Qafzeh son mucho más modernos (altos y redondeados) que los de los neandertales (más bajos y alargados), y las mandíbulas tienen mentón bien desarrollado, a diferencia de las de los neandertales. Se trata en definitiva de una población de nuestra misma especie, aunque todavía con algunos rasgos arcaicos. La edad de estos fósiles se sitúa en torno a los 100.000 años, es decir que supera a la del esqueleto neandertal de Kebara.

(continúa...)

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