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Los
más viejos del lugar recordarán tal vez una de
aquellas muletillas que andaban de boca en boca de la gente,
hermanas del título que encabeza este artículo.
"ˇAndando que es gerundio!", se solía decir,
por ejemplo, para ponerse en marcha. Algo parecido a como, más
tarde, oíamos tronar en cualquier bar: "ˇMarchando
una de boquerones!". Se ve que el gerundio, se diga o no
explícitamente, tiene algún poder movilizador.
Por cierto que en aquel entonces se contaba también la
anécdota de una niñera que interpretó a
su modo el "andando que es gerundio" que había
oído al padre del niño que cuidaba y cortó
así el rato de paseo o de juego de la criatura: vámonos
, Manolito, que es gerundio". Muletillas son que duran
algún tiempo, no mucho , y desaparecen sin ser luego
reconocidas; quizá porque interpretadas literalmente,
significan muy poco. No hay más que repasar las que se
dicen en La Verbena de la Paloma, por ejemplo,
para darse cuenta de ello.
Si
traigo ahora el dichoso gerundio a colación es para darle
el mismo sentido que en alguna de aquellas frases. "Andando,
que es gerundio" podía significar que había
llegado el momento de dejarse de palabrerías o de hacer
el zángano y ponerse a la tarea que se tuviese entre
manos. Y viene a cuento porque, a raíz de uno de los
primeros capítulos de esta serie, aquel que hablaba de
la derivada como una especie de fotografía de un instante
del movimiento, me ha comentado alguno que mucho hablar y mucha
literatura pero que, en realidad, nada se habla de lo que es
la derivada. Bien podía escabullirme aludiendo al planteamiento
que desde el principio hice de que no iba a desarrollar lecciones
que están más tratadas en los libros de texto
sino buscar raíces culturales de la matemática
o de alguna de sus manifestaciones. No obstante, por mí
que no quede. Aunque sea por una vez intentaré explicar,
de un modo desde luego muy barato, qué puede significar
aquella fórmula, ,
por si hay alguien que anda todavía por los triangulitos,
que yo creo que no. (Y aprovecho para llamar la atención
sobre una errata que entonces se deslizó: en lugar del
cociente anterior, decía )
La
y de la fórmula es una función de
la x, lo que se suele escribir ,
y nos dice que, para cada valor que toma la x,
a la y le corresponde también un cierto
valor. Supongamos, por ejemplo, que en un viaje en coche vamos
mirando de vez en cuando el reloj al pasar por distintas señalizaciones
de los kilómetros: a cada tiempo que el reloj me marca,
la señal me indica en qué kilómetro me
hallo. Si a las 10 de la mañana estoy en el kilómetro
45, a las 11 en el 150, a las 12 2n el 240 y a la 1 en el 310,
escribiríamos: f(10) = 45, f(11) = 150, f(12) = 240,
f(13) = 310, y lo mismo para otros tiempos intermedios. O bien
podríamos ponerlo en forma de cuadro:
|
x
|
10 h
|
11h
|
12h
|
13h
|
|
y
|
45 km.
|
150 km.
|
240 km.
|
310 km.
|
Por
eso decimos que el espacio recorrido es función del tiempo
del tiempo empleado en recorrerlo. Nada nuevo, como vemos.
Lo
malo es cuando recibo una notificación de la Jefatura
de Tráfico diciendo que he pasado por el punto kilométrico
150 a más velocidad de la permitida. Vamos a ver
-arguyo-:
he pasado por allí a las 11, y dos horas después,
a la 1, estaba en el 310; o sea, que en esas dos horas he recorrido
310 -150 = 160 km., así que en una hora habré
recorrido 80, que no es para tanto. Esas dos horas son el incremento
del tiempo a partir de las 11, esto es, lo que aumenta el tiempo
al pasar de las 11 a la 1: es el .
A ese incremento del tiempo corresponde un incremento del espacio,
justamente 160 km., que es el .
Así que la velocidad entre ambos puntos, como he dicho,
ha sido =160/2=80
km./h.
Naturalmente,
en Tráfico me dicen que a ver si me creo que se chupan
el dedo: Es velocidad es la velocidad media a que he
circulado en esas dos horas, pero dentro de ellas habré
ido unas veces a más velocidad, otras a menos, e incluso
he podido pararme algún rato. Y se empeñan en
que a las 11 iba a más de 120 y que la multa está
bien puesta.
Hagamos,
si no, otra prueba, digo: como tengo anotado que a las 12 pasaba
por el kilómetro 240, resulta que en una hora, de 11
a 12, he recorrido el espacio que va de 150 a 240 kilómetros,
es decir 90 km.; la cosa se empieza a ponerse mal, porque ahora
= 90 , que es la velocidad media en esa hora. Y, si seguimos,
peor. Supongamos que a las 11h. 24 min., es decir, 24 minutos
después de pasar por el 150, estoy en el 190; que en
24 min. = 2/5 h. haya recorrido 40 km. equivale a una velocidad
media de 100 km. por hora. Y si 5 minutos después de
las11 había pasado por el 160, la velocidad media en
ese intervalo de tiempo ha sido de 120 km./h. Si seguimos acortando
el incremento de tiempo que venimos midiendo desde las 11, habrá
que empezar a dar la razón a la Guardia Civil de Tráfico.
Por si acaso vamos a organizarnos un poco a ver si aclaramos
las cosas.
Hagamos
para ello una tabla con cuanto acabo de decir:
|
x
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13h
|
12h
|
11 h 24 min.
|
11h 5 min.
11 h
|
|
y
|
310 km.
|
240 km.
|
190 km.
|
160 km.
150 km.
|
|
 
|
2h
160 km.
|
1h
90 km.
|
2/5 h
40 km.
|
1/12 0
10 km.
0
|
|
|
80 km./h
|
90 km./h
|
100km/h
|
120 km./h ?
|
Vemos,
pues, que a medida que vamos acortando el incremento del tiempo,
siempre a partir de las 11, la correspondiente velocidad media,
,
va variando. El valor a que tiende cuando tiende
a 0 es la velocidad instantánea que llevaba a
las 11, o sea, en el kilómetro 150 (y que es la que debe
marcar en ese momento el indicador de la velocidad que lleva
el coche: supongamos que ha sido 123km/h). Nada, nada, ya veo
que no voy a tener más remedio que pagar la multa.
Bien,
pues ese valor, la velocidad instantánea, es justamente
el que denota el
 ,
y que se llama derivada de y respecto de x.
Aprovechamos para hacer una observación. Ya dijimos que
si y = f (x) y que, en consecuencia, f (11) =150.
Así
que , -
f (11 ); de modo que: .
El intervalo
tiende hacia cero cuando x tiende a 11, de modo que la derivada
puede escribirse así:
,
expresión
muy habitual, lo mismo que otras equivalentes.
Esa
velocidad instantánea no es ya, como suele decirse, el
cociente del espacio por el tiempo, que valdría para
las velocidades medias, sino el número al que tienden
esas velocidades medias cuando los intervalos de tiempo en que
se calculan se aproximan al cero. Se habría idealizado,
dice un autor, espacio y tiempo de modo que se puede así
hablar de algo que aparece en un instante de tiempo y en un
punto del espacio. Es lo que dice Newton cuando introduce el
nuevo "cálculo": una cantidad - distancia en
nuestro ejemplo- , a la que llama fluyente, que crece
con el tiempo, y la velocidad de ese crecimiento que es la
fluxión. Las fluxiones se pueden
considerar, con una aproximación tan fuerte como se quiera,
como los incrementos de las fluyentes en intervalos de tiempo
por pequeños que sean. Nuestra derivación es,
pues, el paso de las fluyentes a las fluxiones, y parece que
veía igualmente como operación inversa la integración,
es decir, el paso de las fluxiones a las fluyentes, aunque le
resultase más difícil de obtener.
Por
supuesto que el método trasciende a las meras variaciones
de las distancias respecto de los tiempos, para generalizarse
a la rapidez de variación de una variable cualquiera
y=f(x) respecto de otra, x, para un determinado
valor de esta otra. Si consideramos el valor el valor a
de esta última y el correspondiente f(a) de la primera
el mismo proceso que hemos seguido para la velocidad como derivada
del espacio respecto del tiempo nos daría la derivada,
para el valor a de la variable y=f(x) respecto de la
x:
.
El mismo
Newton pasa ya de las velocidades a otras derivadas, aplicándolas
al estudio de las curvas, por ejemplo; y pronto se generaliza
no sólo a problemas de la física, electricidad,
calor, luz, acústica, sino también posteriormente
ala economía, genética, etc.
Pues hasta
aquí hemos llegado, seguramente sin haber satisfecho
las expectativas de quienes me movieron a ello. Y, la verdad,
no deja de darme un poco de rubor haber explicado esto con tan
leves y vulgares indicaciones, sin precisar, por ejemplo, la
idea del límite, y dicho todo algo así como "
para andar por casa". Pero si de alguna forma sirve para
aclarar algunos conceptos o para facilitar la lectura de un
texto más formalizado, con mucho gusto me pongo colorado.
[OTRA NOTA:
Ya que habíamos mencionado una errata aparecida en un
texto anterior, bien podría señalar también
no una errata, que ésas cuando las hay, casi se resuelven
solas, sino una auténtica distracción. Fue en
el tema de la cuadratura del círculo, en uno de cuyos
párrafos se hablaba de los números construíbles:
eran los que se obtenían mediante una serie de operaciones
(sumas, restas, multiplicaciones, divisiones y raíces
cuadradas) realizadas - se decía allí - con números
enteros. Pues no, no es suficiente, hay que afinar más:
se tiene que operar con enteros positivos , es
decir, con números naturales. ˇ Ahí es nada la
diferenciaˇ].
José
Javier Etayo
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