|
4.
EL DESARROLLO EMBRIONARIO Y LA REFERENCIA AL TÉRMINO
(EL INDIVIDUO NACIDO)
|
|
En
un intento de establecer un nuevo paradigma de comprensión
del valor ético de la entidad biológica humana
en desarrollo, Carlos Alonso Bedate (1989) razonaba que, para
que exista suficiente conexión física entre la
realidad biológica (embrión) definible en términos
de inviolabilidad y el término declarado como inviolable
(individuo nacido), el embrión debe haber establecido
(en términos de potencia) a través de los procesos
de crecimiento celular y diferenciación el sistema de
complejidades del término reconocido como persona.
Durante
los primeros estadios de división cada blastómero
tiene la capacidad de dividirse y de originar por separado un
blastocisto, pero llega un momento en que esa capacidad se pierde,
deteniéndose la división y comenzando otro proceso
totalmente diferente: la diferenciación. A partir de
cierto momento, el blastocisto se desarrolla en el útero
con absoluta dependencia fisiológica de la madre: es
el comienzo de la diferenciación embriónica. ¿Qué
información decide que un blastómero se desarrolle
como trofoblasto (placenta), membrana extraembriónica
o embrioblasto?. A este respecto, es importante señalar
que no puede decirse que los blastómeros que dan lugar
al trofoblasto o a las membranas extraembriónicas -por
razón de la posibilidad de haberse desarrollado en embriones
completos- hayan tenido un valor ético participativo
del término (individuo nacido) o que, si lo hubieran
tenido, lo habían perdido; es decir, nunca han tenido
la inviolabilidad propia del término. Entonces, si esos
blastómeros nunca habían tenido la inviolabilidad
propia del término, ¿por qué los blastómeros
que han de originar el embrioblasto sí la tienen?
Como
se indicaba anteriormente (Apartado I), durante la tercera semana
(días 15º a 18º a partir de la
fecundación) se produce la gastrulación, formándose
las tres capas germinales primitivas (ectodermo, mesodermo y
endodermo) de las que derivarán los tejidos y órganos
del futuro organismo. Para Alonso (1989), la gástrula
per se no posee toda la determinación del sistema
con respecto al término ni toda la información
para la construcción del término.
Embrión
humano de 26 días mostrando la formación de la
cabeza y el corazón.
(Fuente: "El crecimiento", Colección Life,
México)
Embrión
humano en la 6ª semana de desarrollo.
(Fuente: "El crecimiento", Colección Life,
México)
En
la cuarta semana el embrión humano deja de tener las
características generales de los vertebrados y empieza
a ser reconocido morfológicamente como un embrión
de mamífero. Según Alonso, el final de la cuarta
semana representa un estadio crucial para la valoración
biológica y ética del embrión puesto que
adquiere el plano general del nuevo ser humano, representando
un sistema en el que ya empieza a estar definido -aunque sea
de forma inicial- el término: el ser nacido.
A
partir de entonces se producen constantes e intensas modificaciones
en la histogénesis, organogénesis y morfogénesis
del embrión humano, alcanzando al final de la octava
semana un estadio de desarrollo tal que ya se han manifestado
de forma primitiva casi todos los órganos del futuro
ser nacido, permitiendo distinguir el embrión humano
de otros embriones de primates; es decir, el embrión
es reconocible como humano. A partir de ese momento comienza
la etapa de desarrollo fetal.
Según
Alonso Bedate, desde el punto de vista biológico la realidad
que cumple mejor las características de potencia actual
con relación al término (individuo nacido) es
el embrión de 6-8 semanas. En ese estadio como todos
los órganos internos están diseñados con
especialización histológica, las características
externas están ya establecidas, el mecanismo neuromuscular
iniciado y la diferenciación sexual histológicamente
y organogénicamente dirigida; es decir, "el sistema está
diferenciado en origen y lo que resta es la actualización
en crecimiento del proceso diferenciante del sistema. Desde
este momento y en adelante, la mayor parte de la información
necesaria para finalizar el proceso ontogenético será
de tipo general capaz de conformar y mantener el sistema ya
definido que emerge con las complejidades propias del humano".
La
transición de embrión a feto se produce entre
la 6ª y la 8ª semana.
(Fuente:
"El crecimiento", Colección Life, México)
El
feto humano de 9 semanas mide unos 3 cm.
(Fuente:
"El crecimiento", Colección Life, México)
|
| 5.
UN PROBLEMA FILOSÓFICO FUNDAMENTAL: LA SUFICIENCIA CONSTITUCIONAL |
El
Profesor Diego Gracia (1993), en su trabajo "Problemas filosóficos
en Genética y en Embriología", resalta la importancia
creciente que en el debate sobre el desarrollo embriológico
humano está adquiriendo el concepto científico
y filosófico de constitución: "Genes y
desarrollo -como posturas contrapuestas de dos enfoques (genético
y embriológico, respectivamente) diferentes de la realidad
humana- convergen en el hecho de la constitución de una
nueva realidad viva, y deben ser entendidos sólo como
momentos del proceso de constitución. De ahí que
el concepto filosófico fundamental sea éste, y
no el de herencia genética o el de desarrollo morfofuncional.
La cuestión está en definir en qué consiste
la constitución de una realidad viva y cuándo
acontece" (la cursiva es mía).
Dice
el Prof. Gracia que Zubiri es el filósofo que ha estudiado
el concepto de "constitución" con más detalle.
Así, Zubiri define la realidad como un campo estructurado
o una estructura clausurada de elementos o notas. Cuando esa
estructura es coherente alcanza la suficiencia constitucional
y, por tanto, la sustantividad. Es decir, para Zubiri
realidad es sustantividad y sustantividad es suficiencia constitucional,
de manera que el concepto de constitución adquiere
en la filosofía zubiriana un rango filosófico
fundamental. Por ello -señala Gracia- ni los genes
ni los factores extragenéticos tienen sustantividad
independiente mientras no "constituyen" el nuevo ser;
es decir, hasta que no logran la suficiencia constitucional.
Puesto que sin suficiencia constitucional no hay realidad,
las consecuencias éticas y jurídicas son importantes
ya que lo que no es realidad no puede considerarse sujeto
de derechos propios ni objeto de obligaciones ajenas, concluye
Gracia.
Feto
humano de 11 semanas.
(Fuente: "El crecimiento", Colección Life,
México)
Feto
humano de 12 semana mostrando la realización de actos
reflejos.
(Fuente:
"El crecimiento", Colección Life, México)
La
cuestión fundamental que se plantea en este contexto
es, por consiguiente, saber en qué momento del desarrollo
se puede decir que la realidad humana está ya constituída.
El Prof. Gracia acepta las argumentaciones y datos genético-biológicos
de Byrne (1988) y Alonso Bedate (1989): "Trabajos como los
de Byrne y Alonso Bedate hacen pensar que ese cuándo
debe acontecer en torno a la octava semana del desarrollo,
es decir, en el tránsito entre la fase embrionaria
y la fetal. En cuyo caso cabría decir que el embrión
no tiene en el rigor de los términos el estatuto ontológico
propio de un ser humano, porque carece de suficiencia constitucional
y de sustantividad, en tanto que el feto sí lo tiene.
Entonces sí tendríamos un individuo humano estricto,
... , no antes".
Concluye
Gracia interpretando que también "para el último
Zubiri la suficiencia constitucional se adquiere en un momento
del desarrollo embrionario, que bien puede situarse, de acuerdo
con los recientes datos de la literatura, en torno a las ocho
semanas. A partir de ese momento el feto tendría personeidad,
sería una persona". También señala Gracia
cómo los trabajos de Zubiri y Alonso Bedate han comenzado
a influir en otros pensadores como, por ejemplo, el Prof.
Laín Entralgo (1988,1991).
El
feto humano cuatro meses y medio mide unos 15 cm y está
próximo a alcanzar la viabilidad. (Fuente:
"El crecimiento", Colección Life, México)
Ante
el razonamiento filosófico que, basado en los datos
embriológicos, acepta que la realidad humana como suficiencia
constitucional aparece en torno a la octava semana, me parece
oportuno señalar la coincidencia en el tiempo que supone
el hecho de que la expresión de los genes del sistema
principal de histocompatibilidad que determina la identidad
o mismidad genética del individuo ocurra también
aparentemente entre la 7ª y la 8ª semana. ¿Se trata de una
simple casualidad o, por el contrario, dicha coincidencia
tiene un profundo significado genético? Por el momento
no tengo contestación a esta cuestión.
La
vida está en la mano del hombre.
(Fuente: Foto original del Dr. Jesús del Mazo, C.S.I.C.,
Madrid)
|
| 6.
BIBLIOGRAFÍA |
ABEL,F.;
BONE,E.; HARVEY,J.C.; (eds.). 1989. La vida humana: Origen
y desarrollo. Reflexiones bioéticas de científicos
y moralistas. Federación Internacional de Universidades
Católicas, Univ. Pontif. Comillas, Madrid, 289
pp.
ALONSO
BEDATE,C. 1989. Reflexiones sobre cuestiones de vida y muerte:
Hacia un nuevo paradigma de comprensión del valor ético
de la entidad biológica humana en desarrollo. En (F.Abel,
E.Boné, J.C.Harvey, eds.). La vida humana: Origen
y desarrollo. Reflexiones bioéticas de científicos
y moralistas. Federación Internacional de Universidades
Católicas, Univ. Pontif. Comillas, Madrid. pp.
57-81
ALONSO
BEDATE,C.; CEFALO,R.C. 1989. The zygote: to be or not to be
a person. The Journal of Medicine and Philosophy,14:
641-645
BYRNE,P.
1988. The animation tradition in the light of contemporary
Philosophy. En (G.R.Dustan, M.J. Seller, eds.). The status
of the human embryos: Perspectives from moral tradition, Oxford
Univ. Press, pp. 86-110
GRACIA,D.
1993. Problemas filosóficos en Genética y en
Embriología. En (F.Abel, C.Cañón,
eds.), La mediación de la Filosofía en la
construcción de la Bioética, Univ. Pontif. Comillas,
Madrid, y Fed. Int. Univ. Católicas, pp.
215-254
LACADENA,J.R.
1985. Una lectura genética de la sentencia del Tribunal
Constitucional sobre el aborto. Jano, vol. XXIX, N.
665H: 1557-1564
LACADENA,J.R.
1986a. Status del embrión previo a su implantación.
En J. Gafo (ed). Dilemas éticos de la Medicina actual,
Univ. Pontif. Comillas, Madrid, pp. 399-403
LACADENA,J.R.
1986b. Glosario de términos científicos referentes
a la reproducción humana, en sus aspectos biológicos
naturales y artificiales. En (J.Gafo, ed.; J.M. Castán,
G. Higuera, A. Hortal, J.R. Lacadena, E. López de la
Osa, M. Vidal, M. Yzquierdo), Nuevas técnicas de
reproducción humana. Biomedicina, Etica y derecho,
Univ. Pontif. Comillas, Madrid, pp. 169-229
LACADENA,J.R.
1995. Consideraciones genético-biológicas sobre
el desarrollo embrionario humano. En (C.Romeo Casabona ed.)
Genética Humana, Cátedra de Derecho y Genoma
Humano, Fundación BBV, Diputación Foral de Bizkaia,
Bilbao,pp.77-103
LAIN
ENTRALGO,P. 1988. El cuerpo humano: Teoría actual.
Espasa-Calpe, Madrid
LAIN
ENTRALGO,P. 1991. Cuerpo y alma: Estructura dinámica
del cuerpo humano. Espasa-Calpe, Madrid, 299 pp.
PALACIOS,M.
1989. Biolegislación española y Consejo de Europa
-Analogías-. Editorial Stella, Gijón,
231 pp.
PALACIOS,M.
1990. Reproducción asistida. Discurso y recurso. Editorial
Stella, Gijón. 309 pp.
Juan
Ramón Lacadena
|
|
|
|
|