GALAXIAS Y ESTRUCTURAS A GRAN ESCALA DEL UNIVERSO

© Manuel Rego

 
AGRUPACIONES DE GALAXIAS  

Es frecuente encontrar en el universo estructuras aisladas, relativamente bien definidas, constituidas por objetos cuya situación de equilibrio y los movimientos que describen, son el resultado de la acción gravitacional producida por el conjunto de todos ellos. Así ocurre en los sistemas planetarios del Sol y de otras estrellas. También en los conjuntos de estrellas, que pueden comprender tan sólo dos miembros orbitando alrededor de un centro común (sistemas binarios) o un número mayor, como los cúmulos abiertos y galácticos observados respectivamente en el disco y el halo de la Galaxia. A mayor escala, las galaxias son ejemplos de la tendencia a la agrupación jerarquizada que muestran todos los objetos celestes.

Nuestra Galaxia y las galaxias más próximas como la Pequeña y Gran Nube de Magallanes, Andrómeda, M32 y aproximadamente otras treinta más, forman el Grupo Local de Galaxias. La más distante es Pegaso a 6 millones de al. Cabe la posibilidad de que haya uno o dos miembros que todavía no han sido identificados, bien por ser muy débiles o estar ocultos por estructuras de nuestra propia Galaxia. Las velocidades de las galaxias del Grupo Local no siguen la ley general observada en las galaxias lejanas. Hay incluso unas 17 que están acercándose a nosotros, entre ellas Andrómeda, que lo hace a un millón de kilómetros por hora aproximadamente. La causa predominante de estos movimientos es la rotación alrededor del centro del Grupo que está gobernada por la gravitación.

Las concentraciones de galaxias reciben el nombre de cúmulos de galaxias. Son muy frecuentes y variadas, por el aspecto global que presentan, el número de sus miembros y los tipos morfológicos predominantes. El Grupo Local es uno de los más pequeños. Entre los más gran des podemos citar el cúmulo Coma situado a una distancia de unos 300 millones de años luz. Su forma es esférica con un diámetro de unos 17 millones de al y una masa de uno mil billones de veces la masa solar.

De manera similar a otros cúmulos de su mismo tipo, Coma tiene una densidad de galaxias muy alta en el centro que favorece la colisión de galaxias, produciendo un verdadero canibalismo galáctico mediante el cual una galaxia incrementa su masa y luminosidad capturando a otras de menor tamaño. La galaxia depredadora, mediante atracción o marea, succiona primero el gas y las regiones externas de la más débil. A continuación, si la distancia es suficientemente próxima, repite el proceso con las estrellas, que acaban siendo incorporadas a su propia población estelar. Este fenómeno tiene lugar de manera suave, sin los efectos catastróficos que tendrían las muy improbables colisiones estelares, que provocarían la liberación de enormes cantidades de energía. El resultado final es la generación, en el centro de estos cúmulos, de galaxias elípticas gigantes cuya gran luminosidad facilita su observación a grandes distancias, y la escasa representación de espirales y sobre todo irregulares.

Los bordes de los cúmulos de galaxias son difusos y se extienden a grandes distancias enlazando con otras agrupaciones para originar estructuras gigantescas.

 
Figura 12.- Cúmulo Coma. Distribución de galaxias en las cercanías de Coma que diseñan la estructura de un supercúmulo de galaxias. La concentración alargada del centro es conocida como la Gran Muralla o el dedo de Dios.

En la figura 12, vemos como el cúmulo Coma enlaza con sus vecinos dando lugar a una estructura alargada de unos 500 millones de años luz conocida como "dedo de Dios". Formaciones similares han sido observadas también alrededor de otros cúmulos, como Piscis-Perseo, y prueban la existencia de supercúmulos, que son las estructuras materiales más grandes observadas en el universo.

 
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