PROPIEDADES DEL UNIVERSO

© Manuel Rego

 
UNIVERSO Y COSMOLOGIA  

En los temas anteriores hemos considerado aspectos que conciernen a la formación, estructura y evolución de las estrellas y descrito propiedades significativas de esas gigantescas estructuras que son las galaxias y sus modos de agrupación. Las innovaciones técnicas incorporadas a la observación astronómica, conjuntamente con el progreso teórico, nos han permitido alcanzar enormes distancias y de este modo profundizar en el tiempo. Sabemos como eran las galaxias hace miles de millones de años e incluso, gracias al Telescopio Espacial Hubble, hemos encontrado pequeñas estructuras que pudieron ser la base de su formación. Los objetos que descubrimos en el curso de nuestra exploración no son entidades aisladas. Existen, a distintas escalas, interacciones entre ellos que en muchos casos son la fuente misma de su formación y evolución. Los planetas aparecen dispuestos en sistemas que orbitan en torno a una estrella común. Muchas de sus propiedades e incluso su existencia misma están ligadas a la estrella central. Esta posee una masa que gobierna su evolución y que está determinada en gran medida por la composición de la nebulosa parental que ha sido enriquecida en elementos químicos más pesados por generaciones estelares precedentes. Las estrellas están agrupadas en estructuras como los cúmulos estelares y las galaxias, que imponen unas propiedades dinámicas a cada uno de sus miembros. Los cúmulos de galaxias condicionan además la morfología y evolución de sus miembros. A una escala todavía mayor, el descubrimiento reciente de espacios vacíos rodeados por supercúmulos de galaxias ha sido interpretado como resultado de un proceso de formación común de ambas estructuras. Los hechos anteriores, junto con los que describiremos más adelante, muestran que las estructuras cósmicas están ordenadas en un sistema único, donde todas sus partes están relacionadas físicamente. A esta entidad le llamamos universo y a la disciplina que estudia su origen, estructura y evolución, Cosmología. La astrofísica extragaláctica nació en el primer tercio del siglo XX, con los trabajos de Humanson y Hubble entre otros. Es comprensible que en el pasado hubiera pensadores para los que la Cosmología era una ciencia imposible. Y ello porque no disponían de evidencias que probaran la existencia de un universo en el sentido apuntado anteriormente. Buscamos conocer el pasado del universo y establecer cual va a ser su futuro. Una tarea nada fácil. Como ya señalamos en la Introducción, no podemos elegir el lugar e instante de observación, desconocemos si hay límites y no sabemos si las partes del universo que observamos son representativas de la totalidad. Tampoco podemos inferir su naturaleza comparándolo con otros. Y el tiempo que la humanidad ha dedicado a su observación es insignificante comparado no ya con la vida del universo, sino con la de cualquier estrella. Por ello la Cosmología utiliza métodos que incluyen una combinación de resultados observacionales, hipótesis de trabajo y teoría. En este tema vamos a describir un conjunto de hechos que proporcionan información sobre el universo como un todo. Constituyen la base empírica de la cosmología observacional y cualquier predicción teórica para que pueda ser aceptada debe tenerlos en cuenta y ser consistente con ellos.

 
RECESIÓN DE LAS GALAXIAS  

Recordemos que la ley de Hubble,
v = Ho x d, establece, sobre bases puramente empíricas, que a partir de una distancia suficientemente grande todas las galaxias se alejan de nosotros con una velocidad que es proporcional a su distancia. Este resultado es independiente de la dirección de observación. Las galaxias próximas, por ejemplo aquellas que son miembros del Grupo Local, no verifican esta ley. Aproximadamente la mitad se acerca a nosotros y el resto se aleja. Las velocidades de sus miembros están comprendidas en un rango muy amplio de valores y no aparecen relacionadas con la distancias. El propio Grupo Local está sometido además a la atracción del cúmulo de galaxias Virgo. Las velocidades, que llamaremos peculiares, medidas en estas galaxias cercanas son debidas prioritariamente a sus movimientos orbitales y perturbaciones provocadas por miembros del propio Grupo y los cúmulos masivos próximos. Por ejemplo la velocidad medida en la Gran Nube de Magallanes, es mil veces mayor que la resultante de aplicar la ley de Hubble. Las galaxias lejanas tienen también estos movimientos peculiares por lo que en principio sus velocidades no deberían ser las mismas por el hecho de estar a la misma distancia, teniendo en cuenta que pueden incluso estar ubicadas en cúmulos de características dinámicas muy diferentes. La Gran Nube de Magallanes es la galaxia más próxima y tiene una velocidad de 270 km/s. Pero si por ejemplo estuviera a 400 millones de años luz y su movimiento peculiar fuera el mismo que tiene en el Grupo Local, su velocidad sería de unos 9000 km/s, duplicándose este valor si la distancia fuera el doble. Cuanto mayor es la distancia más grande son las velocidades y este resultado indica que las galaxias están participando de un movimiento de expansión uniforme. Así la distancia entre las galaxias vecinas aumenta por el mismo factor en un intervalo dado de tiempo. Consideramos el movimiento relativo de dos galaxias B y C respecto de la galaxia A ( figura 1).

 

 

Figura 1. Expansión del universo. Muestra la separación de las galaxias como consecuencia de la expansión uniforme del universo e ilustra sobre la relación entre la velocidad y la distancia expresada por la ley de Hubble.

En un instante dado del pasado, la distancia CA es doble de BA. La velocidad de C duplica la que tiene B. En el instante actual, las distancias CA y BA son mayores, pero CA sigue siendo el doble de BA y lo mismo ocurre con la velocidad de recesión. Este resultado es una consecuencia de la expansión uniforme del espacio. Si el universo está actualmente en expansión, como muestra la ley de Hubble, podemos predecir que en el pasado su volumen fue más pequeño, y en consecuencia su densidad y temperatura tuvieron que ser mayores. No es sorprendente entonces que la edad del universo esté relacionada con la tasa de expansión y dependa de la constante de Hubble, Ho.

 
ABUNDANCIA DE HELIO